Fabuloso

Salgo a la Colonia, en la búsqueda diaria de fragmentos poéticos. Miro hacia enfrente y avisto una pequeña caja a lo lejos. Me acerco más, la mido con los ojos. Por todos sus los lados y en cada lugar que leo me afecta una palabra que trae impresa: “FABULOSO”. Esa palabra me toca dentro. Me acerco cada vez más y allí en aquél lugar, en aquella esquina vacía, ella y yo establecemos un diálogo epifánico. Lo que más me fascina es el hecho de que ella simplemente está allí, abandonada, frágil, inmóvil, pero a la vez igualmente resistente, altiva, profiere su sentencia apoteótica. La volteo dos o tres veces y en ese momento ella se vuelve a mí como una columna del Partenón, un pedazo de mosaico Bizantino o un bloque de mármol de Carrara.

​     Fabuloso: del latín “fabulosous”. 1. Que pertenece al mundo de las fábulas y leyendas o de la fantasía. Sin: fantástico, ficticio, imaginado, legendario, mítico. “Tan extremo que es difícil de creer, como una fábula“, absurdo, increíble, inverosímil.

     Absurdo y mítico, estas dos palabras hablan muy apropiadamente de este encuentro. Miro alrededor, no hay nadie, y la palabra en este momento ya había tomado cuenta de mi cuerpo y mi espíritu hasta entrar en un éxtasis de grandiosidad y terror a la vez. Me siento frágil, flotando dentro de un ying yang hecho de capas de cartón y vacío. Despacio me dirijo más cerca del objeto – más y más – logro llenarme de valor, estiro mis brazos, con cuidado y respeto la tomo. ¡A ver!

EXHIBIDO EN:

La Buena Estrella, Ciudad de México, México, 05 de mayo de 2017